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29º Bocadito - Luis Buñuel: el cine es un sueño dirigido

29º Bocadito - Luis Buñuel: el cine es un sueño dirigido

En este día que brilla en el calendario más que la luna llena hablaremos de Luis Buñuel, de la mano de Vicky Calavia.

 El cine es un sueño dirigido. Esta frase tan visionaria como cierta es del director turolense don Luis Buñuel, nacido en Calanda con el siglo XX, un 22 de febrero de 1900, y que desarrolló su obra entre España, México y Francia.

Alabado y admirado a partes iguales por directores de la talla de Woody Allen o David Lynch, Buñuel es el maestro de los mundos oníricos, el mago de los sueños hechos cine, el demiurgo de las fantasías del inconsciente humano plasmadas en un haz de luz y de misterio.

Para Buñuel el cine es también un instrumento de poesía, una alternativa moral, un medio de expresión de los sueños y de sus códigos éticos.

Obsesionado y fascinado por la muerte, la religión y sus restricciones, la noción de erotismo unida indisolublemente al pecado, el fetichismo de los pies femeninos, la frustración de los deseos, los celos, el universo filosófico y moral de Sale, el comportamiento de los insectos, los celos elevados a psicosis, sus amigos surrealistas, el dadaísmo, Ramón Gómez de la Serna, el anticlericalismo, la libertad y el azar, la fe y la duda…

De costumbres monacales, don Luis es también un puritano, a quien le horroriza mostrar sexo explícito en sus películas y le produce un profundo asco ver un beso apasionado en la pantalla; un “macho español”, amante del vino y de las largas tertulias, rodeado siempre de sus amigos, mientras Jeanne, su mujer, come sola en la cocina sin piano…

Sin embargo Buñuel siente el amor como la mayor fuerza creativa y destructiva del hombre, ante la imposibilidad del auténtico sentimiento amoroso, inalcanzable, sólo plasmado en ese amor fou que lleva a la muerte o al suicidio…

Su legendaria sordera es su arma personal para aislarse del mundo cuando prefiere no saber, o hacer oídos sordos a comentarios desafortunados de periodistas y colegas, a quienes gasta bromas marca de la casa, quizás para evadirse de la monotonía y la zafiedad que a veces nos rodea. Es lo irracional e inesperado irrumpiendo en la vida cotidiana, bienpensante y burguesa, poniendo todo patas arriba y en tela de juicio nuestras costumbres sociales, políticas, religiosas, familiares y morales.

Trabajador incansable, llega a realizar a ritmo frenético hasta tres películas al año, abarcando una filmografía entre 1929 y 1977 de 33 títulos. Todos ellos en colaboración con grandes figuras de la historia del cine, desde el productor Gustavo Alatriste, el director de fotografia Gabriel Figueroa, las actrices Silvia Pinal, Caterine Deneuve o Jeanne Moureau, los actores Paco Rabal o Fernando Rey, los guionistas Julio Alejandro y Jean Claude Carriere... hasta amigos anarquistas y productores ocasionales como Ramón Acín…

Si me dijeran: te quedan veinte años de vida, ¿qué te gustaría hacer durante las veinticuatro horas de cada uno de los días que vas a vivir?, yo respondería: dadme dos horas de vida activa y veinte horas de sueños, con la condición de que luego pueda recordarlos.

El 29 de julio de 1983 fallece Luis Buñuel Portolés en Ciudad de México. Su último suspiro es una confesión al oído a Jeanne: Ahora sí que muero.

Simón en el desierto predica mientras una devota Viridiana reza subida al cielo, donde la espera Nazarín, que camina hacia abismos de pasión con la mutilada Tristana, acompañados por un perro andaluz, de edad de oro. En el gran casino el gran calavera confiesa que Susana es la hija del engaño, una mujer sin amor que ilusionada viaja en tranvía hacia Las hurdes, esa tierra sin pan, donde los olvidados del mundo ensayan un crimen de muerte en el jardín. La joven ungida por el angel exterminador se adentra en la via láctea al caer la aurora, soñada por Robinson Crusoe y leída por Belle de jour en el diario de una camarera, con ese aroma inconfundible del discreto encanto de la burguesía. La libertad es un fantasma, un oscuro objeto del deseo... ese deseo, Él, siempre el deseo…

Este espacio cuenta con el respaldo de la Escuela de Cine Un perro andaluz y la colaboración de la tertulia Habladores de cine.

Te deseo paz y alegría serena.

Hasta pronto.

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