Prólogo de Vestigios de un extraño
Dicen que hay demostraciones científicas de que el tiempo no existe, de que los momentos encadenados son invenciones de quien rige ese mundo virtual que nunca aprendemos a vivir completamente.
Si el tiempo no existe, no sé cómo mirar atrás, o adelante, ¿existe el Aleph borgiano?, ¿o nos conquista el carpe diem?, ¿y si el poder del ahora nos hiciera eludir el poder del reloj?
La poesía también es duda, no sé si es tiempo o espacio, esencia o expansión, un todo o la nada. Quizá esta incertidumbre, que no reposa en mi alma, me haga renacer de entre estos poemas que una vez fueron pasado. Pero, ¿y si no existe el tiempo? Aquí recibo la condena de Sísifo y vuelvo a leer desde la primera línea.
0 comentarios